“Tengo recuerdos imborrables que me han marcado para siempre en el mejor de los sentidos. Vivir en Olabidea supuso para mí contar con ochenta personas que, de la noche a la mañana, compartieron su vida conmigo viniendo de familias, ciudades y ambientes diferentes al mío que me llenaron de cientos de enseñanzas personales.”